Ferrari tiene una buena oportunidad de refundarse

Se conoció que Jean Todt podría volver a Ferrari cuando deje la presidencia de la FIA. La Scuderia también necesita de los servicios del tipo que comandaba toda la estructura cuando la llevaron a la gloria. Sí, estoy hablando de Luca Cordero Di Montezemolo.

Ferrari vive de crisis en crisis, es algo donde la italianidad propia del equipo se manifiesta de las maneras más insospechadas. Todo es motivo de sufrimiento para los pilotos y los tifosi. Desde paradas en boxes espantosas mayormente para Carlos Sainz a estrategias erradas para Carlos y Charles Leclerc y todo lo que quieras imaginarte. El problema del equipo ya no es solamente Mattia Binotto sino que hay que apuntar más arriba ya que John Elkann, su presidente, es más amante de los balances favorables de la compañía que de las carreras de Fórmula 1.

Ferrari no tiene un departamento de publicidad dentro de su estructura y por ello es que la mejor publicidad para vender sus autos de calle es la cantidad de centimetraje en los medios hablando del legendario equipo de Fórmula 1. Positivamente, of course. Y estos últimos años llenos de sinsabores no fueron una buena estrategia publicitaria para el equipo de Maranello.

Hablar de los padecimientos del equipo pese al tercer puesto que está por obtener en el Campeonato de Constructores (¿Hace cuánto que no gana una carrera? Sebastian Vettel en Singapur 2019) no aporta demasiado a la causa y más ahora que la fábrica de Maranello aumentó la producción de vehículos fabricados. Necesitan vender esos coches y la mejor estrategia publicitaria es volver a ganar en la Fórmula 1. Por eso mismo te invito a soñar…

Luca Cordero Di Montezemolo posa con la F300 de 1998 el día de su presentación. Decirle belleza a ese auto es poco.

La oportunidad de volver a ser

Ferrari tuvo un cambio de paradigma muy importante desde la muerte de Enzo Ferrari. Pasó de ser un equipo de Fórmula 1 que construía superdeportivos para solventar las carreras a una fábrica de autos que compite en la Fórmula 1. Y por ello es que sus directivos saben tanto de carreras de autos como yo de sánscrito. Corta la bocha.

Y para ganar en la Fórmula 1 actual hay que conocerla un poco o al menos no odiar la competición como hacen estos muchachos. Porque pareciera que las carreras no les interesan. Da la sensación que la Gestione Sportiva dejó de ser un departamento vital para ellos (John Elkann y sus adláteres) salvo para Piero Lardi Ferrari. Claro que al poseer sólo un diez por ciento de la empresa que fuera de su padre mucho no puede hacer…

La potencial llegada de Jean Todt a Maranello como una especie de consejero tendría que estar acompañada por el arribo de Luca Cordero Di Montezemolo, el último presidente exitoso de la compañía en un cargo similar. Ambos ya son grandes y por lo tanto se les hace más difícil el trajín del día a día. Para ejecutar sus planes deberían reestructurar al equipo.

Primero John Elkann debería separar al equipo de la fábrica y poner a Luca y a Todt como consejeros de quien administre la Gestione Sportiva. Solamente deberían rendirle cuenta a Elkann y tener amplia libertad para trabajar y decidir. Con el congelamiento de motores para la temporada 2022 ya ahorrarían bastante dinero. Ferrari debe recuperar su peso político en la Fórmula 1.

Ese mismo que perdió desde que ellos dos se marcharon de la Scuderia. Ambos poseen la experiencia necesaria para sacar al equipo de la depresión en que se encuentra sumido. Sí, salir terceros en un campeonato a años luz de Red Bull y Mercedes es deprimente.

En Italia afirman que Jean Todt tiene muchas posibilidades de reintegrarse a Ferrari. En el resto del mundo soñamos…

Una reestructuración necesaria

Ferrari necesita reestructurar al equipo de Fórmula 1 para construir un nuevo ciclo ganador dentro de cuatro o cinco años. El cambio reglamentario del 2022 está encima y si eligen un motor equivocado todo será un desastre hasta el 2026. Mattia Binotto es un gran ingeniero de motores pero un discreto jefe de equipo (al menos por ahora ya que el proyecto del 2022 es íntegramente de su autoría) y un pésimo político.

Y Ferrari necesita mucha política hacia afuera en este momento para recuperar su poder. Ese rol hoy en día lo ocupa Mercedes dentro de la Fórmula 1 aunque sin el derecho a veto de la Casa de Maranello. Los tifosi están expectantes y desconcertados. ¿Se animará John Elkann y lo llamará también a don Luca? Le recemos a San Enzo Ferrari para que así sea. Amén.

Kimi Raikkonen es el último piloto campeón con un auto rosso corsa en 2007.

Fotos: gentileza Scuderia Ferrari.

Periodista deportivo. En los 90 hablaba de rugby en LV12 y ahora escribo y hablo sobre Fórmula 1. Fan de Star Wars. Amo los autos, la tecnología y la navegación a vela. Deportes y literatura siempre. Vi a Argentina ganar tres mundiales. Rock, mucho rock. La curiosidad mueve todo.

1 Response

  1. Francisco dice:

    Eh leído que los equipos de f1 no les gusta para nada la idea….

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