¡Torazo en rodeo ajeno!

Max Verstappen consiguió un gran triunfo basado en la estrategia y en un manejo sublime en el Gran Premio de Estados Unidos. Lo escoltaron Lewis Hamilton y Checo Pérez. Max aumentó su distancia en el campeonato.

Quienes siguen a la Fórmula 1 regularmente sabían que el Gran Premio de Estados Unidos iba a ser una carrera difícil, pareja y demandante. Aunque en la previa del Gran Premio de Estados Unidos muchos creían que un posible triunfo por parte de Max Verstappen (o de un Red Bull) era muy complicado debido a que a priori era un trazado muy favorable para los Mercedes.

Esta afirmación es una verdad a medias porque quienes apoyaban esta teoría se basaban en la diferencia que hacía el W12 en el sector 2 del circuito texano pero se olvidaban de los sectores 1 y 3 donde tiene supremacía el diseño del chasis por sobre la potencia del motor. Y el el RB16B tiene un chasis exquisito diseñado por Adrian Newey.

También hay que señalar que la estructura de Mercedes pareciera estar un paso por detrás de sus pilotos porque las faltas de respuestas por parte de los estrategas de Brackley es alarmante. Ya cometieron este tipo de yerros en varias oportunidades durante la presente temporada que les puede llegar a costar ambos campeonatos.

Lewis y Max festejan en el podio. Ambos pilotos nos regalaron un gran espectáculo. Que se repita pronto…

La impecable largada de Lewis

En el arranque de la carrera se vieron las intenciones del oriundo de Stevenage ya que no se dejó amilanar por Max cuando este le barrió la pista y lo llevó hacia afuera. Lewis se acomodó y superó al neerlandés en la curva 1. Luego de un par de vueltas en las que Verstappen pareció un tanto frustrado llegó la reacción de este.

Max se acercó bastante como para intentar hacerle un undercut a Lewis. El número 33 entró a boxes en la vuelta 10 y cambió sus cubiertas medias por un juego de neumáticos duros.

Esas gomas amarillas ya habían comenzado a perder rendimiento y por ello decidieron en Red Bull que el neerlandés entre antes en boxes. Esta decisión, en términos futboleros argentos, fue un gol de media cancha para los chicos de Milton Keynes…

Y allí se equivocó feo Mercedes. La única opción posible para que Lewis siga como puntero era entrar en boxes en la siguiente vuelta. Pero no lo hizo y Max comenzó a bajar los registros de tal manera que cuando el número 44 entró en boxes salió a mas de seis segundos por detrás de Max. Lewis perdió en boxes la ventaja que tenía en la pista…

Lewis voló en el irregular asfalto texano pero no le alcanzó.

Nos regalaron lo mejor de su repertorio

Luego de ese cambio de cubiertas sobrevino lo mejor de la carrera para los dos. Max se convirtió en el estratega de Red Bull cuando pidió que le cambien las cubiertas a Checo Pérez para que Lewis no intente hacer un stint largo con respecto al piloto mexicano.

Y Lewis no tuvo más opción que entrar en boxes en la vuelta 13 una vez consumada la parada de Sergio. Hamilton se le acercó a Max aunque nunca a tiro de DRS y cuando esta diferencia se había achicado a niveles preocupantes en Red Bull intentaron un nuevo undercut. Lo hicieron en la vuelta 29 y nuevamente le calzaron gomas duras para tratar que Verstappen vaya hasta el final.

El piloto británico cuidó sus neumáticos hasta la vuelta 37 cuando entró en boxes para cambiar por un juego de duros e ir hasta el final con unas cubiertas ocho giros más frescas que el juego que usaba Verstappen.

El número 44 salió a más de ocho segundos de distancia detrás de Max. Y a partir de allí se vio una soberbia clase de manejo por parte de los dos mejores pilotos de la actualidad: el rey de la era híbrida y su némesis Max Verstappen. Les sacaron ¡40 segundos! de distancia al tercero, Sergio Pérez. Una animalada…

Lewis atacó hasta el final cuando a falta de un par de vueltas se puso a tiro de DRS. Y en el último suspiro Max recibió la ayuda inesperada e involuntaria de Mick Schumacher: Verstappen pudo activar el DRS y neutralizar el intento de sobrepaso del piloto de Mercedes porque Mick estaba a menos de un segundo de distancia. Ya no le alcanzó el tiempo a Hamilton…

Max condujo de manera soberbia y obtuvo una victoria un tanto inesperada.

¿Y ahora?

Quedan cinco grandes premios con dos pistas muy favorables a Red Bull en la previa. Max Verstappen consiguió estirar su ventaja sobre Lewis Hamilton un poco más. La ventaja del piloto neerlandés era de seis puntos antes de esta carrera en Austin y ahora es de doce unidades.

Esta victoria cotizará en bolsa al final del campeonato porque el equipo de Milton Keynes supo aprovechar su oportunidad y le aplicó un golpe casi de nocaut a Mercedes desde lo psicológico aunque el equipo anglogermano tiene la capacidad necesaria para recuperarse que estas palabras se las lleve el viento. Bueno, no estaría tan mal si garantizan lucha y diversión hasta el final de la temporada…

Checo saluda a Max. El mexicano terminó en el tercer lugar.

Fotos: gentileza Red Bull Racing Honda.

Periodista deportivo. En los 90 hablaba de rugby en LV12 y ahora escribo y hablo sobre Fórmula 1. Fan de Star Wars. Amo los autos, la tecnología y la navegación a vela. Deportes y literatura siempre. Vi a Argentina ganar tres mundiales. Rock, mucho rock. La curiosidad mueve todo.

Dejá un comentario