La dura puja entre el poder de Mercedes y la debilidad de la FIA

Las recientes declaraciones de Peter Bayer sobre Michael Masi muestran la debilidad de la FIA ante el equipo alemán si sus demandas no son satisfechas. El poder político dentro de la Fórmula 1 ya no pertenece a Ferrari sino a Mercedes.

La Fórmula 1 está viviendo un momento delicado luego de la espectacular temporada 2021. La lucha de intereses y de egos destrozados es muy grande. Todo se desató con el Safety Car de Abu Dabi. Mercedes fue al país asiático dispuesto a pelear por todo y para tales menesteres llevó al prestigioso abogado Paul Harris, letrado de la reina Isabel II y especialista en materia deportiva.

El clima se enrareció rápidamente en el paddock con las infantiles protestas de Toto Wolff tras la obtención del título por parte de Max Verstappen. Hasta el momento quedó demostrado que Lewis Hamilton sí sabe perder pero su patrón no. Y eso es dañino para la credibilidad de la Fórmula 1.

Aunque se bajaron los decibeles mediáticos de esta pelea por la oportuna intervención del presidente de Daimler Ola Källenius, el ambiente nunca volvió a ser igual. El equipo Mercedes, con Toto a la cabeza, presiona para que Michael Masi sea removido de su cargo. Lo importante es encontrar un culpable afuera y no adentro del equipo…

Aceptar las exigencias del equipo alemán supondría una gran muestra de debilidad por parte del organismo conducido por Mohammed ben Sulayem justo cuando este está iniciando su presidencia al frente de la FIA. Por ello es que la entidad con sede en París trata de no ceder ante las presiones y de hacer equilibrio ante esta compleja situación que puede marcar un antes y un después en la Fórmula 1.

El poder político que detentó Ferrari durante muchas décadas (lo único que le quedó a la casa de Maranello es el derecho a veto y nada más pese a ser el equipo más importante de de la historia de la categoría) es sólo un recuerdo ya que el dueño de esa supremacía política hoy por hoy es el equipo de Brackley apoyado en su impresionante racha ganadora en la insulsa era híbrida.

Michael Masi está contra las cuerdas luego de lo sucedido en Abu Dabi, el poder de Mercedes se lo quiere llevar puesto en lugar de analizar sus errores.

Los dichos de Peter Bayer que no sorprenden a nadie

Michael hizo un gran trabajo en muchos aspectos y se lo hemos dicho pero también existe la posibilidad que haya un nuevo director de carrera. Pensamos en dividir las diversas tareas del director de carrera ya que también es director deportivo, de seguridad y delegado de pista. Eso es simplemente demasiado. Estos roles se dividen entre varias personas y reduce la carga del director de carrera.”

Declaraciones de Peter Bayer a la BBC
Peter Bayer es el actual jefe del departamento de monoplazas de la FIA y además lleva adelante la investigación sobre lo sucedido en Abu Dabi.

Haciendo equilibrio

No tiene una tarea fácil Mohammed ben Sulayem de cara al futuro inmediato. Cualquier determinación que se tome respecto de lo sucedido en Abu Dabi marcará a su gestión hasta el final. Y eso es lo peligroso, asumir un mandato con un hierro candente entre manos. Si la investigación de Peter Bayer deja libre de culpa y cargo a Michael Masi en Mercedes no se lo van a tomar muy bien. Y si por el contrario Sulayem decide remover a Masi de su cargo la flamante gestión de la FIA habrá cedido a los caprichos de Toto Wolff. Lo difícil es mantener el punto de equilibrio…

El fenómeno Mercedes es para analizar minuciosamente ya que en doce años pasó de ser un equipo del montón a quedarse con el poder político de la F1 sin escalas. Todo ello sostenido con la racha de campeonatos acumulados desde el 2014 en adelante con la era híbrida donde conquistó ocho Campeonatos de Constructores y siete de Pilotos. Ni Ferrari tuvo una época tan dominante en sus setenta y dos años en la categoría…

Ese poder político le permite a los alemanes hacer todo tipo de berrinches sin pagar jamás las consecuencias. El comportamiento de Toto Wolff luego de Abu Dabi fue por demás reprochable y aún no se lo sancionó. Incluso no mandó a los autos ganadores de la Fórmula 1 y la Fórmula E a la gala de la FIA. Por ello es que la FIA debe encontrar ese punto de equilibrio. Si Mohammed bin Sulayem es permeable a los deseos de Mercedes quedará debilitado para todo su mandato y si mantiene la estructura de arbitraje tal como está solamente con Michael Masi a la cabeza puede llegar a mover todo el avispero.

Mohammed bin Sulayem tiene una tarea muy compleja entre manos al inicio de su mandato al frente de la FIA.

Una alternativa válida

La FIA está analizando que Michael Masi siga como Director de Carrera con una mayor asistencia por parte de sus colaboradores. Algo así como el VAR del fútbol o el TMO del rugby. Una solución de esa índole no es nada descabellada y dejaría conforme a todos. Se menciona que además del australiano habrá dos nuevos directores de carrera ya que la temporada con veintitrés grandes premios es demasiado para una sola persona. La FIA no quedará debilitada y Mercedes tendrá la transparencia que tanto reclama en las definiciones como en Abu Dabi.

La Fórmula 1 está llevando a cabo el mayor cambio reglamentario de los últimos cuarenta años y por ello la temporada 2022 es una incógnita. Sumarle un inconveniente de este calibre ya sería demasiado. La resolución final para este desaguisado recién la tendremos para el 18 de marzo. Mientras tanto correrán ríos de tinta fundamentando su postura hacia uno u otro lado…

Toto Wolff y Lewis Hamilton quieren una rápida resolución sobre el tema.

Fotos: gentileza Mercedes AMG F1 y Prensa FIA.

Periodista deportivo. En los 90 hablaba de rugby en LV12 y ahora escribo y hablo sobre Fórmula 1. Fan de Star Wars. Amo los autos, la tecnología y la navegación a vela. Deportes y literatura siempre. Vi a Argentina ganar tres mundiales. Rock, mucho rock. La curiosidad mueve todo.

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